Vibor-A Black Mamba Advance: mi opinión después de unos 5 años jugando con ella
Llevo aproximadamente once años jugando al pádel. Como casi todo el mundo, empecé con una pala muy básica, después pasé a una Dunlop algo mejor y, a medida que fui mejorando, empecé a notar que aquella pala se me quedaba demasiado blanda.
Fue entonces cuando llegó la Vibor-A Black Mamba Advance. La compré de segunda mano por unos 120 euros al dueño del club donde suelo jugar y llevo aproximadamente cinco años utilizándola.
Juego normalmente una vez a la semana, soy diestro y suelo ocupar el lado del revés. No me considero un jugador profesional, pero sí alguien con bastantes años de pista y un nivel que situaría claramente por encima de principiante.
Mi opinión rápida sobre la Black Mamba Advance
- Lo que más me gusta: su equilibrio entre control, salida de bola y potencia.
- Desde el fondo: me resulta cómoda para defender y colocar la bola.
- En la red: me gusta especialmente para voleas y dejadas.
- Potencia: cumple, pero no la considero especialmente explosiva para sacarla por tres.
- Durabilidad: ha recibido golpes, ha tenido alguna grieta reparada con fibra de carbono y sigue funcionando bien.
- ¿La volvería a comprar? sí, especialmente si encontrara una versión de temporadas anteriores a buen precio.
De una pala básica a la Vibor-A Black Mamba Advance
Mi evolución con las palas ha sido bastante progresiva. Empecé con un modelo muy básico cuyo nombre ya ni recuerdo y después compré una Dunlop que me acompañó durante una etapa.
Conforme fui mejorando, empecé a notar aquella Dunlop demasiado blanda y quise dar un paso hacia una pala con más consistencia. La Black Mamba llegó justo en ese momento, cuando ya estaba dejando atrás la fase de principiante y empezaba a jugar con un nivel más intermedio.
Esta experiencia también me dejó una idea que sigo viendo bastante lógica: no siempre necesitas comprar la versión más nueva de una pala. Si encuentras una generación anterior de una buena gama en buen estado y a un precio razonable, puede ser una compra mucho más interesante que ir directamente al último modelo.
Ficha técnica orientativa
No he pesado personalmente mi unidad, así que prefiero no atribuirle un peso exacto. Las fichas técnicas consultadas para la Black Mamba Advance sitúan el modelo dentro de esta configuración aproximada:
| Forma | Lágrima / perfil polivalente |
|---|---|
| Peso declarado | Aproximadamente 360–380 g según ficha y unidad |
| Caras | Carbono 3K |
| Marco | Carbono |
| Núcleo | Black EVA Soft |
| Tacto | Medio |
Desde el fondo de pista: control y defensa
Desde el fondo me parece una pala bastante agradecida. Tengo buena sensación de salida de bola y me permite defender sin sentir que todo dependa de pegar fuerte.
Lo que más valoro es el control. Puedo colocar la bola con bastante confianza y eso me resulta especialmente útil en situaciones defensivas o cuando quiero construir el punto antes de subir.
En la red: voleas y dejadas
Juego habitualmente en el lado del revés y me gusta participar bastante en la red. Con esta pala me siento cómodo voleando, pero donde especialmente disfruto es buscando colocación.
Las dejadas son un buen ejemplo: requieren bastante control de pala y con la Black Mamba consigo ejecutarlas con confianza. Para mi forma de jugar, ese equilibrio entre respuesta y precisión es uno de sus puntos fuertes.
¿Es una pala potente?
Tiene potencia suficiente para un juego ofensivo, pero no es el aspecto que más destacaría de ella. Para mí su virtud está precisamente en que no sacrifica demasiado control por buscar potencia.
En remates cumple, aunque no siento que tenga una salida especialmente explosiva cuando el objetivo es sacar la bola por tres. Si mi única prioridad fuera maximizar ese tipo de golpe, probablemente compararía modelos más orientados claramente al ataque.
En cambio, si buscas una pala con la que puedas defender, volear, colocar y atacar sin sentirla extrema en ninguno de esos apartados, su comportamiento me parece bastante equilibrado.
Equilibrio general, control desde el fondo, buenas sensaciones en voleas y dejadas y una construcción que ha soportado muchos años de uso.
No la veo como una pala especialmente explosiva si tu prioridad absoluta es el remate y sacar la bola por tres.
El cambio que hice en el grip: Hesacore Padel Tour Grip
En mi pala llevo instalado un Hesacore Padel Tour Grip debajo del overgrip. Es una pieza de silicona con relieve hexagonal que modifica la forma y el grosor del mango.
Con el uso llegué a notar alguna molestia en brazo y codo. En mi caso, ajustar el grosor y la dureza de la empuñadura me ayudó bastante a jugar con más comodidad. No lo presentaría como una solución médica, sino simplemente como una modificación del agarre que personalmente me ha resultado útil.
El fabricante plantea este grip para aumentar la estabilidad del agarre, reducir la necesidad de apretar tanto el mango y amortiguar parte de las vibraciones. En mi experiencia, sobre todo noto el agarre más estable y cómodo.
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Ver Hesacore Padel Tour Grip en AmazonDurabilidad: cinco años, golpes y una reparación con fibra de carbono
Esta es probablemente una de las partes más interesantes de mi experiencia con la pala. Después de unos cinco años de uso, evidentemente ha recibido golpes y desgaste.
Incluso apareció alguna grieta y se terminó realizando una reparación con refuerzo de fibra de carbono. A pesar de ello, la pala ha seguido funcionando bien y todavía la utilizo con buenas sensaciones.
No significa que una pala reparada vaya a comportarse siempre igual que una nueva, pero en mi caso concreto la reparación ha permitido alargar bastante su vida útil.
¿Merece la pena comprar una Black Mamba de temporadas anteriores?
Mi experiencia me hace decir que sí puede tener bastante sentido, siempre que el estado de la pala sea bueno y el precio compense.
Yo pagué aproximadamente 120 euros por la mía de segunda mano y, después de unos cinco años jugando con ella, considero que la compra ha salido muy bien.
No soy partidario de cambiar de pala simplemente porque haya aparecido la nueva colección. Una pala de una temporada anterior puede seguir siendo perfectamente válida y permitir acceder a una gama superior por bastante menos dinero.
En segunda mano, eso sí, revisaría con especial cuidado el marco, las caras, posibles fisuras, reparaciones previas y cualquier cambio extraño en el sonido o tacto de la pala.
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Ver Vibor-A Black Mamba Advance y modelos disponibles en Amazon¿Para qué jugador la recomendaría?
Por mi experiencia, la veo especialmente adecuada para un jugador que ya ha superado la etapa más básica y quiere una pala polivalente.
Me parece una buena opción si valoras el control y la colocación, juegas tanto desde el fondo como en la red y quieres disponer de potencia sin convertirla en la única prioridad de la pala.
No sería mi primera recomendación para alguien que acaba de coger una pala por primera vez ni para un jugador cuyo único objetivo sea maximizar la potencia en el remate.
¿La volvería a comprar?
Sí. Después de unos cinco años jugando con ella, lo que más valoro de la Black Mamba Advance no es que destaque exageradamente en una sola cosa, sino precisamente su equilibrio.
Me permite defender desde el fondo, jugar con control, buscar colocación en la red y atacar sin sentir que llevo una pala excesivamente exigente.
No es la pala que elegiría si mi única prioridad fuera sacar la bola por tres, pero para un jugador que busca una pala polivalente me ha resultado una compra muy buena.
Y si hoy tuviera que buscar otra, volvería a mirar Vibor-A y no descartaría en absoluto una Black Mamba de una generación anterior si encontrara una unidad en buen estado y a un precio interesante.
